--- Etiquetas culturales continúan afectando marcadamente la equidad laboral entre hombres y mujeres en el municipio.
Un desarrollo más equitativo y democrático del conjunto de la sociedad requiere la eliminación de los tratos discriminatorios contra cualquier grupo. En el caso específico de las mujeres, las etiquetas culturales continúan afectando su desarrollo laboral. Como muestra un botón: según la encargada de Ce-Mujer, Ivonne Adriana Martín del Campo Saray, actualmente en el Ayuntamiento de Autlán, hay más mujeres que hombres, pero aunque la cifra de trabajadores masculinos es menor, los cargos que desempeñan ellos son de niveles más altos. Otro botón de muestra: según el testimonio de la primera mujer con mando medio en la Dirección de Seguridad Pública local, la Cabo Griselda Gómez, aunque hoy por hoy hay más mujeres policías, su labor continúa siendo incomprendida y etiquetada. Según la Terapeuta Verónica Nogales, especialista en temas psicológicos relacionados con la equidad de género, el papel de la mujer en la sociedad sigue muy arraigado culturalmente, pero debido a la situación económica global, las féminas han precisado sobrepasar estos estigmas para procurarse una mejor calidad de vida. De este modo, las etiquetas que pesan sobre las mujeres que se desempeñan en puestos “de poder” o labores consideradas “rudas” y peligrosas, llegan a nublar su desarrollo laboral, quienes precisan un doble esfuerzo para hacer notar su desempeño, como lo confirma Patricia Guerrero, una tapicera autlense que trabaja la mitad del día en un taller donde el resto de los empleados son del género masculino. No obstante, a pesar de los estigmas, cuando las carencias en fuerza física emergen, cualidades como la confiabilidad y la sensibilidad salen a flote. Esta situación le ocurre a menudo a Martha Gisela Rocha, Segundo Oficial del Cuerpo de Protección Civil y Bomberos de El Grullo, quien se encarga de emergencias de salud, incendios y rescate acuático. De este modo, aunque las etiquetas repercuten en el desarrollo laboral e, incluso, integral de una mujer, el reconocimiento debe imperar sobre la etiqueta según lo explica la Psicóloga Verónica Nogales.
Un desarrollo más equitativo y democrático del conjunto de la sociedad requiere la eliminación de los tratos discriminatorios contra cualquier grupo. En el caso específico de las mujeres, las etiquetas culturales continúan afectando su desarrollo laboral. Como muestra un botón: según la encargada de Ce-Mujer, Ivonne Adriana Martín del Campo Saray, actualmente en el Ayuntamiento de Autlán, hay más mujeres que hombres, pero aunque la cifra de trabajadores masculinos es menor, los cargos que desempeñan ellos son de niveles más altos. Otro botón de muestra: según el testimonio de la primera mujer con mando medio en la Dirección de Seguridad Pública local, la Cabo Griselda Gómez, aunque hoy por hoy hay más mujeres policías, su labor continúa siendo incomprendida y etiquetada. Según la Terapeuta Verónica Nogales, especialista en temas psicológicos relacionados con la equidad de género, el papel de la mujer en la sociedad sigue muy arraigado culturalmente, pero debido a la situación económica global, las féminas han precisado sobrepasar estos estigmas para procurarse una mejor calidad de vida. De este modo, las etiquetas que pesan sobre las mujeres que se desempeñan en puestos “de poder” o labores consideradas “rudas” y peligrosas, llegan a nublar su desarrollo laboral, quienes precisan un doble esfuerzo para hacer notar su desempeño, como lo confirma Patricia Guerrero, una tapicera autlense que trabaja la mitad del día en un taller donde el resto de los empleados son del género masculino. No obstante, a pesar de los estigmas, cuando las carencias en fuerza física emergen, cualidades como la confiabilidad y la sensibilidad salen a flote. Esta situación le ocurre a menudo a Martha Gisela Rocha, Segundo Oficial del Cuerpo de Protección Civil y Bomberos de El Grullo, quien se encarga de emergencias de salud, incendios y rescate acuático. De este modo, aunque las etiquetas repercuten en el desarrollo laboral e, incluso, integral de una mujer, el reconocimiento debe imperar sobre la etiqueta según lo explica la Psicóloga Verónica Nogales.
Comentarios
Publicar un comentario